El uso de diferentes fuentes de proteína animal para maximizar los resultados del entrenamiento en deportistas.

pensando en proteina

 

Investigaciones recientes concuerdan en que cuando la dosis de proteína de alta calidad, proporciona aminoácidos esenciales incluyendo leucina, alcanzan un umbral; los efectos en la síntesis de proteína musculares y las adaptaciones al entrenamiento parecen ser similares, independientemente de la fuente que provengan (Reidy and Rasmussen, 2016). Un reciente estudio a doble ciego, aleatorio y controlado, publicado por Sharp et al. analizó el efecto de cuatro suplementos (tres proteínas y un de hidratos de carbono) para optimizar los resultados del entrenamiento en hombres y mujeres entrenados (Sharp et al., 2017). Los participantes fueron colocados aleatoriamente en los siguientes grupos de intervención.

  • Proteína concentrada de suero lácteo (Whey) (n=10, 5 hombres, y 5 mujeres)
  • Proteína aislada de carne vacuno (Beef) (n=10, 5 hombres, y 5 mujeres)
  • Proteína hidrolizada de pollo (Chicken) (n=11, 5 hombres, y 6 mujeres)
  • Maltodextrina, grupo contraste no proteico (n=10, 4 hombres y 6 mujeres)

Todos los participantes realizaron un protocolo de 8 semanas de entrenamiento que incluía 3 sesiones de fuerza y 2 de resistencia. Estas últimos incluían la realización de un entrenamiento intervalado de bajo volumen con una intensidad relativa elevada. Los suplementos (46 g del producto, aportando entre el 0.76 g/kg a 0.54 g/kg) fueron consumidos inmediatamente después del entrenamiento y en un horario similar los días en que no se entrenaba. En general, la ingesta de suplementos de proteínas proveniente de la proteína de Whey, el asilado de Beef o de la proteína hidrolizada de pollo fueron efectivas para optimizar la composición corporal (incrementando la masa libre de grasa y disminuyendo la grasa corporal ) y maximizar las ganancias de fuerza respecto al grupo contraste que consumía solo carbohidratos. Además, solamente el grupo que ingería proteína de suero de leche (Whey) incrementó significativamente la potencia en el test de bicicleta (Wingate test).

No se reportó ninguna afección gastrointestinal en ninguno de los participantes.

Los autores apoyan el consumo de suplementos proteicos para apoyar las adaptaciones al entrenamiento de fuerza e indican que proporcionando una dosis mínima que incluya una cantidad adecuada de aminoácidos esenciales, cualquiera de las fuentes utilizadas (Whey, Beef o Chicken) puede tener efectos positivos y por lo tanto podrá ser seleccionada por cada persona de acuerdo a las preferencias o condiciones individuales (Ej. Intolerancia a la lactosa, alergias, etc.)

Aunque los resultados de este estudio están en la línea de otros estudios anteriores (Naclerio et al., 2017a, Naclerio et al 2017b) existen algunos detalles que deben considerarse. La muestra incluyó varones y mujeres en los 4 grupos experimentales, siendo la influencia del sexo sobre los resultados obtenidos no apropiadamente justificada o discutida. De hecho, no se reporta ningún control sobre el uso de anticonceptivos en las participantes mujeres. Debido a que algunas formas de anticonceptivos orales han demostrado tener un impacto en el metabolismo de las proteínas (Smith and Mittendorfer, 2016), no se puede valorar hasta que punto este factor pudo haber influido en los cambios en la masa magra y la fuerza medidos en el presente estudio. Además no hay suficientes indicaciones acerca de cómo se han consumidos los suplementos (mesclados con agua o con zumo, etc.). Por lo tanto con el objetivo de comparar con estudios similares sería necesario una descripción nutricional más completa de la composición de los 3 suplementos de proteínas analizados en dicho estudio (aminograma, vitaminas, minerales, ácidos grasos, etc.). Aunque las fuentes de proteína proveniente del extracto del suero de la leche, de la proteína de carne vacuno o de la proteína de pollo hidrolizada podrían presentar valores nutricionales similares, existen diferencias sustanciales en la composición nutricional de los productos de suplementación que actualmente se comercializan los cuales están altamente influenciados por el proceso de fabricación, la alimentación de los animales o la procedencia de las proteínas, si provienen de cortes musculares o de deshechos, cartílagos, huesos o sangre. Las cuestiones antes mencionadas afectarían seriamente los resultados observados y especialmente la cantidad mínima de proteína (umbral) necesaria para obtener los cambios esperados en cada población analizada (jóvenes, mayores, etc).

 

Lecturas recomendadas

NACLERIO, F., LARUMBE-ZABALA, E., ASHRAFI, N., SEIJO, M., NIELSEN, B., ALLGROVE, J. & EARNEST, C. P. 2017a. Effects of protein-carbohydrate supplementation on immunity and resistance training outcomes: a double-blind, randomized, controlled clinical trial. Eur J Appl Physiol, 117, 267-277.

NACLERIO, F., SEIJO, M., LARUMBE-ZABALA, E., & EARNEST, C. P. 2017b. Carbohydrates Alone or Mixing With Beef or Whey Protein Promote Similar Training Outcomes in Resistance Training Males: A Double Blind, Randomized Controlled Clinical Trial. Int J Sport Nutr Exerc Metab, in press.

REIDY, P. T. & RASMUSSEN, B. B. 2016. Role of Ingested Amino Acids and Protein in the Promotion of Resistance Exercise-Induced Muscle Protein Anabolism. J Nutr.

SHARP, M. H., LOWERY, R. P., SHIELDS, K. A., LANE, J. R., GRAY, J. L., PARTL, J. M., HAYES, D. W., WILSON, G. J., HOLLMER, C. A., MINIVICH, J. R. & WILSON, J. M. 2017. The Effects of Beef, Chicken, or Whey Protein Post-Workout on Body Composition and Muscle Performance. J Strength Cond Res.

SMITH, G. I. & MITTENDORFER, B. 2016. Sexual dimorphism in skeletal muscle protein turnover. J Appl Physiol (1985), 120, 674-82.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *